jueves, 17 de mayo de 2012

Así cortaba, así, así...

Érase una vez una niña que se llamaba Democracia. Entre sus amiguitas estaban Justicia, Equidad, Libertad, Igualdad, Ciudadanía y Solidaridad. Cuando Democracia echó a andar, sus amiguitas caminaban tímidas detrás de ella, porque vivían en un barrio un poco alborotado. Sin embargo, poco a poco empezaron a levantar la cabeza, porque creyeron en ellas mismas, y la gente del barrio les sonreía cuando pasaban.

Sufrieron varias veces las visitas de Crisis, que se pasaba el día intentando entrometerse en sus asuntos, pero gracias a los vecinos consiguieron que no se quedara durante mucho tiempo entre ellas.

Sin embargo, una nueva pandilla llegó al barrio, poco a poco, sin que se dieran cuenta. Aunque siempre había estado ahí, ellas no le hacían mucho caso, porque siempre conseguían, mal que bien, seguir adelante con sus proyectos. Esta nueva pandilla empezó a aumentar de tamaño al tiempo que Democracia, Justicia, Equidad, Libertad, Igualdad y Solidaridad comenzaban a vivir su vida de adultas. Ellas seguían sin hacerles caso, pero poco a poco, los integrantes de la pandilla empezaron a ponerles zancadillas a todas.

Esta nueva pandilla la integraban Política, Economía, Banca, Judicatura, Policía, Gobierno, Europa, Especulación y unos cuantos más cuyo nombre no recuerdo. Poco a poco, Especulación fue camelando a Gobierno, que cayó en sus redes. Europa llegó a la pandilla armando gran alboroto y prometiendo a Economía que todo iría mejor a partir de ese momento, mientras Banca miraba de reojo y se frotaba las manos, porque ella ya sabía que, con el Gobierno en manos de la Especulación y Europa metiéndole mano a Economía, todo le iría mucho mejor. En realidad, Especulación y Banca estaban compinchadas, pero sólo lo sabía Política, que no decía nada.

Cuando Crisis volvió al barrio de Democracia, advirtió a ésta que ya no se movería de allí, porque la nueva pandilla había hecho un gran trabajo en su alojamiento y se encontraba muy cómoda en el barrio. Los esfuerzos de Ciudadanía por expulsarla eran inútiles, ya que Política, Banca, Gobierno y Europa la tenían muy bien alimentada y atendida.

Democracia y sus amigas estaban cada vez más preocupadas, porque no podían hacer nada por echar a Crisis. Y además, a estas alturas del partido, Gobierno, Política y Economía estaban un poco hartos ya de ella, pero Europa había terminado su romance con Economía, aunque fingía que aún se preocupaba por ella. Un día, Ciudadanía estalló y empezó a maniobrar con el fin de echar a Especulación, Banca, Economía, Política, Gobierno, Europa, Judicatura, pero entonces Policía -que había estado muy calladita durante todo este tiempo- se lanzó contra los que debía proteger. Fue la debacle.

Ahora, Ciudadanía está planeando con Democracia un plan de ataque, pero necesitan la ayuda de Justicia, que está muy enfadada con Judicatura. Libertad está cada vez más maltrecha, porque Gobierno le pone todo tipo de cortapisas para que no ejerza. Equidad e Igualdad están encerradas en casa, porque Solidaridad no tiene suficientes fuerzas para abrirles la puerta: está cansada de llamar a voces a todo el mundo para que la ayude, pero sin éxito.

Así que, ya me contaréis. El barrio (que por cierto, se llama España, que no lo había dicho) está hecho unos zorros e invadido por los que se suponen servidores de Democracia y sus amigas. Y repito lo que dice Ciudadanía: Quosqe tandem abutere patientia nostra? ¿Hasta cuándo vais a seguir abusando de nuestra paciencia?

No hay comentarios:

Publicar un comentario