Me pregunta todos los días el dichoso Facebook que que estoy pensando. Pues estoy pensando si a nuestro votadísimo presidente del gobierno se le ha pasado por la cabeza las consecuencias de la nueva medida que se le ha ocurrido para seguir favoreciendo (más) a los bancos: conceder la residencia a extranjeros que compren inmuebles por nada más y nada menos que 160.000 euros va a traer cola.
Aviso a navegantes: esta entrada trata de hechos, no de ideologías, pero ahí está cada uno para opinar lo que le dé la gana. Reclamaciones, en la casilla de comentarios.
De momento, analicemos cómo se compra un inmueble de 160.000 euritos. Ya sé que todos lo sabemos, pero parece ser que querido presidente no es consciente de ello: es registrador de la propiedad, anda bastante sobrado de fondos y, además, no creo que ningún banco le haya dicho nunca que no a un préstamo, en el caso de que haya pedido alguno. Al resto de los mortales de este país le resulta muy complicado actualmente que se le conceda uno. Por lo tanto, respecto de este punto, deberíamos saber qué tipo de inmigrante se presentará en un banco, pedirá un pedazo de préstamo hipotecario de 160.000 euros y se lo concederán. No me imagino yo al Banco Santanlonso o a Bankratia concediendo un préstamo de 160.000 euros (más gastos) al ciudadano senegalés (sustituir por la nacionalidad que estiméis oportuna) que está todos los días en Plaza Elíptica o Legazpi (sustituir a vuestra conveniencia domiciliaria) esperando a que un empresario se lo lleve en una camioneta a la obra/viña/Merca, con contrato o sin contrato, con la esperanza de comer (caliente) ese día. ¿Vosotros os imagináis al director de vuestro banco concediendo un préstamo así? Yo, sinceramente, no, pero igual resulta que sí, vaya usted a saber.
Por otro lado, no me imagino que el tipo de extranjero extracomunitario descrito disponga de 160.000 euros (más gastos) en cash inmediato para comprarse el dichoso pisito.
Bueno, a estas alturas ya tenemos el perfil del inmigrante que no va a conseguir el préstamo hipotecario. Ya tenemos un grupo de ciudadanos extracomunitarios que nunca va a conseguir la residencia por el medio propuesto por Marianito.
Y ahora, como no me apetece seguir dando pistas, os voy a hacer una pregunta. Es muy facilita: ¿De qué país es el ciudadano extracomunitario que posee dinero en efectivo suficiente (o pedazo de nómina para obtener préstamo, en su caso) para comprarse una modesta vivienda de 160.000 euros? Pues eso. Y entonces viene donde la matan. Los bancos consiguen deshacerse de un stock de pisos que se les salen por las orejas y que empañan su cuenta de resultados, consiguen dinero en efectivo por dichos pisos, siguen cobrando a los desahuciados por los pisos que venden (es decir, cobran dos veces por lo mismo), le echan un poquito de tierra al espantoso agujero de pérdidas que sufren, están agradecidísimos al gobierno actual por la manita que les echan, cobran la pasta del rescate, Mariano se siente orgulloso de sí mismo, Bruselas aplaude la medida, los bancos vuelven a conceder préstamos al partido impopular, con lo cual éste vuelve a estar en deuda con los "mercados" y, a raíz de esto, la soberanía (vuelve) a manos de los bancos.
Y me pregunto yo... ¿por qué estamos todos los ciudadanitos de este país (españoles y comunitarios) tan tranquilitos, mientras vemos que los bancos manejan el cotarro? Si a alguien se le ocurre algo, que por favor me lo diga.
Hay que joderse. Estamos peor que en el 36.
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