Bonito día el de hoy. Huelga general en España. Pues muy bien me parece. Que es un derecho CONSTITUCIONAL (que parece ser que a algunos se les olvida). Si quiero hacer huelga, pues la hago. Pero, ¿y si no quiero hacer huelga? Veamos. Por ahí también dicen que el derecho al trabajo también es CONSTITUCIONAL (que parece ser que a algunos se les olvida) (coñe, me repito...). Y si yo -es un poner- quiero ir a trabajar, es decir, quiero ejercer MI derecho a trabajar, resulta de que me encuentro con que el transporte público está de servicios mínimos (en Madrid y lloviendo... p'habennos matao). Pero claro, si quiero ejercer MI derecho a la huelga, resulta de que el empresario me quita un día de sueldo (que digo yo, cómo lo calcularán, que el descuento multiplicado por treinta se pasa de mi salario mensual tres o cuatro pueblos...). Hale, este mes hay que elegir entre pagar la luz, el gas o la comida... porque ya de salir de copas ni hablamos.
Bueno, pues en esta tesitura me hallo. Si hago huelga, pierdo pasta y me arriesgo, en algún caso, a sufrir represalias por parte del empresario. Si no hago huelga, llego un par de horas tarde a trabajar (y eso con suerte), horas que, en el peor de los casos, me descontarán también de mi salario.
En este escenario... ¿DÓNDE COÑO QUEDAN MIS DERECHOS?
Decisión: iré al médico (si es que no está en huelga) y pediré un justificante porque estoy malita. Que quien hizo la ley, hizo la trampa, y a pícaros no nos gana nadie.
Salud, camaradas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario